El sector de la moda arranca 2025 con el pie en el freno: previsiones cautas y un entorno de alta incertidumbre condicionan un escenario de crecimiento moderado. En este marco, gana impulso la fiebre por los “dupes” y el consumo se desplaza desde el lujo hacia propuestas con mejor relación calidad-precio. En clave de economia empresarial, las compañías ajustan la toma de decisiones sobre precios, surtido y márgenes para atravesar el ejercicio.
Con la demanda avanzando a un ritmo de crecimiento moderado, el énfasis pasa a la eficiencia operativa: contención de costos, gestión más fina de inventarios y promociones puntuales para sostener el volumen sin deteriorar los márgenes.
En un mercado menos dinámico, la visibilidad de la demanda se vuelve decisiva para planificar colecciones y mover los calendarios de lanzamiento, minimizando acumulaciones y reduciendo el costo de decisiones erradas en surtido.
La proliferación de los “dupes” acentúa la presión sobre la diferenciación. Las marcas se ven empujadas a clarificar su propuesta de valor, elevar la percepción de calidad y justificar precios ante un consumidor más sensible al costo, evitando acelerarse hacia guerras de descuentos que comprimen la rentabilidad.
El corrimiento del gasto desde el lujo hacia opciones de mayor valor reconfigura el tablero competitivo. Las firmas con posicionamientos medio y accesible ganan tracción, mientras los actores de gama alta exploran extensiones funcionales o puntos de entrada más contenidos para no perder relevancia, lo que implica reequilibrar el mix de producto y redirigir inversiones a categorías de rotación más segura.
De cara al cierre del año, el desempeño dependerá de cómo cada compañía combine aspiración y asequibilidad sin sacrificar caja y márgenes. La rapidez para adaptar precios, colecciones y calendarios será determinante en un escenario de crecimiento moderado y mayor sensibilidad del cliente.
La lectura de los mercados apuntará a las empresas que articulen mejor su arquitectura de precios, sostengan la disciplina en inventarios y aseguren relevancia de marca frente al auge de las imitaciones asequibles, elementos que marcarán el pulso de los resultados en el ciclo próximo.
Alejandro Ruiz Cortés es consultor estratégico de emprendimiento, inversor ángel escéptico y periodista especializado en innovación y startups. Nacido en Madrid en 1980, se licenció en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Complutense, donde descubrió su pasión por los modelos de negocio disruptivos y la tecnología emergente.
Con más de 15 años de trayectoria, Alejandro ha alternado su labor en medios económicos de referencia con la asesoría directa a emprendedores. Como periodista, ha publicado análisis críticos en cabeceras como Emprende Hoy y Innovación Tech, siempre poniendo el foco en riesgos, fracasos y lecciones duras del ecosistema. En paralelo, ha invertido en más de una veintena de startups, advirtiendo desde el principio sobre las altas tasas de mortalidad empresarial y la volatilidad de la financiación.